lunes, 8 de septiembre de 2008

Gustav Klimt




La sociedad del espectáculo, Guy Debord (1967)

Capítulo 1
La separación consumada

"Y sin duda nuestro tiempo... prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser... lo que es 'sagrado' para él no es sino la ilusión, pero lo que es profano es la verdad. Mejor aún: lo sagrado aumenta a sus ojos a medida que disminuye la verdad y crece la ilusión, hasta el punto de que el colmo de la ilusión es también para él el colmo de lo sagrado."
FEUERBACH, prefacio a la segunda edición de La esencia del Cristianismo.
1
Toda la vida de las sociedades en las que dominan las condiciones modernas de producción se presenta como una inmensa acumulación de espectáculos. Todo lo que era vivido directamente se aparta en una representación.
2
Las imágenes que se han desprendido de cada aspecto de la vida se fusionan en un curso común, donde la unidad de esta vida ya no puede ser restablecida. La realidad considerada parcialmente se despliega en su propia unidad general en tanto que seudo-mundo aparte, objeto de mera contemplación. La especialización de las imágenes del mundo se encuentra, consumada, en el mundo de la imagen hecha autónoma, donde el mentiroso se miente a sí mismo. El espectáculo en general, como inversión concreta de la vida, es el movimiento autónomo de lo no-viviente.
3
El espectáculo se muestra a la vez como la sociedad misma, como una parte de la sociedad y como instrumento de unificación. En tanto que parte de la sociedad, es expresamente el sector que concentra todas las miradas y toda la conciencia. Precisamente porque este sector está separado es el lugar de la mirada engañada y de la falsa conciencia; y la unificación que lleva a cabo no es sino un lenguaje oficial de la separación generalizada.
4
El espectáculo no es un conjunto de imágenes, sino una relación social entre personas mediatizada por imágenes.
5
El espectáculo no puede entenderse como el abuso de un mundo visual, el producto de las técnicas de difusión masiva de imágenes. Es más bien una Weltanschauung que ha llegado a ser efectiva, a traducirse materialmente. Es una visión del mundo que se ha objetivado.
6
El espectáculo, comprendido en su totalidad, es a la vez el resultado y el proyecto del modo de producción existente. No es un suplemento al mundo real, su decoración añadida. Es el corazón del irrealismo de la sociedad real. Bajo todas sus formas particulares, información o propaganda, publicidad o consumo directo de diversiones, el espectáculo constituye el modelo presente de la vida socialmente dominante. Es la afirmación omnipresente de la elección ya hecha en la producción y su consumo corolario. Forma y contenido del espectáculo son de modo idéntico la justificación total de las condiciones y de los fines del sistema existente. El espectáculo es también la presencia permanente de esta justificación, como ocupación de la parte principal del tiempo vivido fuera de la producción moderna.
7
La separación misma forma parte de la unidad del mundo, de la praxis social global que se ha escindido en realidad y en imagen. La práctica social, a la que se enfrenta el espectáculo atónomo, es también la totalidad real que contiene el espectáculo. Pero la escisión en esta totalidad la mutila hasta el punto de hacer aparecer el espectáculo como su objeto. El lenguaje espectacular está constituido por signos de la producción reinante, que son al mismo tiempo la finalidad última de esta producción.

viernes, 18 de julio de 2008

Imperdible de Fontanarrosa (gracias maximilanodos)

" Mi amiga Colette solía decir, y hace ya mucho tiempo, "Estamos entrando en la edad del nunca me había pasado"... Y es así. Decimos: "Es curioso. Nunca me había pasado, me agaché a recoger un tenedor y se me trabaron cuatro vértebras de la columna. Escuchamos: "Es notable. Nunca me había pasado. Mordí un caramelo de limón y un premolar se me partió en ocho pedazos.Es que, así como se habla de un Primer Mundo y de un Tercero sin que nadie conozca a ciencia cierta cual es el Segundo, nosotros hemos pasado de la Primera Edad a la Tercera sin recalar por la Segunda y el cuerpo acusa recibo de tal apresuramiento. El tiempo mismo, incluso, ha tomado una consistencia gelatinosa, plástica, mutante. Calculamos: - "Cuánto hace que se mudó Ricardo a su nueva casa?". Y arriesgamos: - "Tres, cuatro años". Hasta que alguien, conocedor, nos saca de la duda:"Catorce". Suponemos ante el amigo encontrado ocasionalmente en la calle: - "Tu pibe debe andar por los seis, siete años". - "Tiene diecinueve - nos contesta el amigo - Vení Tacho!”. Y nos presenta a una bestia de un metro ochenta, pelo verde, un clavo miguelito clavado en la ceja y un cardumen de granos sulfurosos en la mejilla.
Se corrobora entonces aquello que, dicen, decía John Lennon: "El tiempo es algo que pasa mientras nosotros estamos distraídos haciendo otra cosa". Y suerte que estamos distraídos haciendo otra cosa. Mucho peor es aburrirse. Es dulce rememorar ciertos momentos, pero más me entusiasma pensar en las cosas que tengo para hacer. Es que muchos de esos ciertos momentos son muy viejos. Y por lo tanto vale recordar el consejo dado por Javier Villafañe cuando alguien le preguntó cómo hacía para conservarse tan joven pasados los ochenta años. - "No me junto con viejos", respondió el maestro. Yo quiero agregar lo que un día dijo Jean Louis Barrault, famoso mimo francés, "La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo".-
Publicado por: maximilianodos Julio 18, 2008 10:27 AM
http://weblogs.clarin.com/almacen/archives/2008/07/ese_numero_magico.html

miércoles, 16 de julio de 2008

Editorial Topía presenta
Luz en la selva
La novela familiar de Enrique Pichon Rivière
De Vicente Zito LemaParticipan: Horacio Gonzalez, Joaquín Pichon Rivière y Marcelo PerciaCristina Banegas leerá fragmentos del libro
Coordinación: Alejandro Vainer
Miércoles 16 de julio, 20:30 hs
Teatro del Pueblo, Diagonal Norte 943
CEREMONIAS Y SEÑALES
Este libro pretende lo imposible: convertirse en una ceremonia de resurrección.Bien se dice: aunque el puerto sea el infierno, lo maravilloso del alma es su viaje.De allí que una novela sobre la vida de un tercero esté escrita en primera persona.Hubo que ponerse en la piel del otro. El escritor desaparece de sí, mientras que ese otro,un personaje vivo, en plena luz de escena, aunque esté muerto y oscuroen la oscuridad de la muerte, provoca la vida.La vida que se produce también necesita un espacio, un cuerpo.Allí esta el lector. Que para entrar en la ceremonia debe estar vivo, hablo de una potencia de vida que se expresa en los actos, y tener paciencia y pasión.Primero, la pasión que corresponde a la muerte (una pasión triste), y de inmediato la pasión que nace de los espíritus vivos (la pasión alegre).O sea: un lector que reconstruye la vida del otro, aquel que escribió (diría Freud, va paso a paso sobre su mecanismo de creación); haciéndose a la vez cargo, ¡vaya carga!,de la vida de quien está en lo escrito, y que ahora es mucho más que un personajeen la realidad de la muerte, en tanto marcó la vida de quien escribe (en la escritura quedan las huellas), y marca también la vida de quien lee. (Desde la lectura se alzanlas huellas del amor o del desprecio.)Escribir y leer sobre "el otro", puede ser entonces la pretendida ceremonia de resurrección, con toda su angustia, porque se admite, como punto de partida,que en esa angustia yace la esencia del ser, y que la poesía nombrada una yotra vez en el libro, es un dialogo con la muerte por fuera de la piedad, imposibleen la resignación.Señales: Los diálogos entre él "narrador" y el "narrado" son reales y son un sueño.Es decir que son materiales, de una manera y de otra manera sucedieron. (¡Y aquí yano importa quien está en la vida y quien está en la muerte!).Pagina tras página. El camino de la vida es el camino de la vuelta. O en el cielo se encuentra el infierno. Lo admito, la novela no fue gestada así, pero puede leerse así. Hay venenos dulces.La poética, sin ella nada existe, puede reconstruirse a partir de las Rapsodias ySonatinas. (Así también la razón puede pulirse en los cristales del delirio.)Nada aquí ocurre por sí, sin la realidad de los otros que la constituye como sí. Por ello pueden leerse inicialmente las "otras voces", que es el espacio público, y desde ahí entrar en el corpus de la subjetividad, el relato propiamente dicho. Y aquí surgen, por lo menos, tres posibilidades: ser el narrador, ser el que narra, o dar un salto a través de la espiral y construir un nuevo cuerpo (digamos un alma, "alma que tanto te han herido"., ¡ oh, frágil, palito del violín!...), que legitima la tercería, el ojo que mira desde la cerradura y permite que aquello que sucedió, suceda.Por último: ¿Por qué no guiarnos con la necesidad de la belleza, como el beato y como el poseído que con sus estrellas levantan su cielo.?Por más último: ¿Por qué no dejarse llevar por el azar, o por el destino, o por el viento que mueve las páginas del libro.?Post Scriptum: ¿Por donde entraré yo en este libro, si quiero salir del libro y escribir lo que falta escribir de la novela familiar del otro -querido Pichón-, siempre que no caiga de cabeza en el pozo de la melancolía que acecha al hombre que escribe.?
Vicente Zito LemaMarzo de 2008

miércoles, 25 de junio de 2008

LA RAZON DE MI VIDA (EVA DUARTE DE PERON)

LA MUJER QUE NO FUE ELOGIADA
Por eso tal vez, escritores y poetas han hablado mucho de las mujeres bellas y elegantes... y han cantado a las mujeres viendo solamente a esa clase de mujeres cuya feminidad es indiscutible.
A esa "mujer" han visto solamente. Por eso escritores y poetas no han dicho la auténtica verdad respecto a la mujer.
La mujer no es eso. No es vacía, ligera, superficial y vanidosa. No es lo que ellos han escrito: egoísta, fatal y romántica.
No. No es como ellos la pintaron: charlatana y envidiosa.
Ellos la vieron así porque no supieron ver nunca a la mujer auténtica que, por ser precisamente auténtica, se refugia silenciosa en los hogares del pueblo, donde la humanidad se hace eterna.
Esa mujer no ha sido aclamada por los intelectuales.
No tiene historia. No ofrece recepciones. No juega al bridge. No fuma. No va a al hipódromo.
Es la heroína que nadie conoce. Ni siquiera su marido. ¡Ni siquiera sus hijos!
De ella no se dirá nunca nada elegante, nada ingenioso.
A lo sumo, después de muerta, sus hijos dirán:- Ahora nos damos cuenta de lo que ella era para nosotros.
Y ese lamento tardío será su único elogio.
Por eso he querido decir todas esas cosas. Así, yo le rindo mi homenaje ¡el mejor homenaje de mi corazón! A la mujer auténtica que vive en el pueblo y que va creando, todos los días, un poco de pueblo.
Es ella la que constituye el gran objetivo de mis afanes.
Yo sé que ella, solamente ella, tiene en sus manos el porvenir del pueblo. No será tanto en las escuelas sino en los hogares donde se ha de formar la nueva humanidad que quiere el Justicialismo de Perón.
Por eso me preocupa que la mujer auténtica del pueblo se capacite en todo sentido... porque la escuela es como esos talleres que pintan cuadros en serie... pero el hogar es un taller de artista donde cada cuadro es un poco de su alma y de su vida.
Allí se forman los hombres y mujeres excepcionales.
La nueva edad justicialista que nosotros iniciamos necesita muchos hombres y mujeres así.
Y por más esfuerzos que hagamos no los podremos ofrecer a la humanidad si no los crean, para nosotros, mujeres del auténtico pueblo, enamoradas de la causa de Perón; pero fervorosamente instruidas y capacitadas.
Por eso yo creo que vale más capacitar, instruir y educar a una mujer que a un hombre. ¡Ha llegado el momento de dar más jerarquía al milagro por el cual todos los días las mujeres creamos en cierto modo el destino del mundo!
Y con más razón ahora, que los hombres han perdido la fe... Nosotras nunca perdemos la fe. Y bien sabemos que, cuando todo se pierde, todo puede salvarse si se conserva un poco, aunque sea un poco de fe.

martes, 24 de junio de 2008

ENRIQUE SYMNS

...La grotesca comparación de Alma me sustrajo del horror, haciéndome vislumbrar las características de "el baile" al que se refería: una danza ejecutada sobre un infinito tonel lleno de melaza negra, un baile de abstracciones dibujadas sobre las tinieblas para no perder pie y caer eternamente contra la nada que articulaba toda la realidad. miré a la gente en la calle y vi a los transeúntes patinar sobre el miedo, tratando locamente de caer en algo, aferrados a esa bestial ignorancia. indios bailando una danza vudú para sostener la brujería de la vida cotidiana, fantasmas de luz proyectados desde el fondo del cosmos sobre el escenario grotesco de los días. Amores y trabajos, odios y rechazos, planes y recuerdos, cada detalle y cada argumento no eran sino tretas de la mente para evitar el choque repugnante con el vacío...

viernes, 20 de junio de 2008

LA CALLE DEL BIEN Y DEL MAL (A.DOLINA)

Como bien lo sabemos, la cuadra del Ángel Gris está en la calle Artigas entre Bogotá y Bacacay.Sucede allí algo muy particular: en una de las veredas no es posible ser bueno. En la otra es imposible ser malo.Una noche pasé con una muchacha rubia por la vereda oeste. La arrinconé en un umbral oscuro, la besé con pasión y logré poseerla allí mismo.Después cruzamos la calle. Y mientras caminábamos por la vereda oriental, le pedí que me olvidara y la abandoné para siempre.En la cuadra del Ángel Gris hay dos veredas. En una no es posible ser bueno, en la otra no se puede ser malo. Aun no tengo decidido cuál es cuál.



Gracias a Matias que lo envió al almacén de Gilles
http://weblogs.clarin.com/almacen/archives/2008/06/malo_malo_malo_eres.html#comments

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