sábado 22 de enero de 2011

ENERO I

Si creyera en tu ausencia
las sonrisas se extinguirían del planeta
si creyera en tu distancia
el sol se apagaría para siempre
si creyera en encontrarte
cruzaría el puente de los silencios
si creyera en el paso del tiempo
no existirían estos versos

Si creyera en tus ojos
se abrirían las flores desde el cielo
si creyera en el murmullo del río
sabría hablarte suave al oído
si fueras pájaro y yo nido
si fuera tierra y vos trigo
las estrellas se avergonzarían
de nuestro brillo

Si creyera en los sueños
y en eso de andar queriendo
diría que estos corazones
escribieron hace siglos
un nuevo credo en el cielo
bajo un silencio de Sauces
a orillas del universo
(OBRA: ROMINA CUPPARI)

viernes 6 de agosto de 2010

EL MISMO CAFÉ DE SIEMPRE

Veámonos


preferentemente de día


yo me saco el sombrero frente a tu risa


y vos


te sacas la nostalgia frente a la mía






Tomemos un café


contando las veces que no nos besamos


y


por si hay después


que tampoco nos deseamos


(mientras las manos se eviten,


para no complicarnos,


adivinaré en el brillo


de tu ojo izquierdo


que ya me estás desnudando)






Evitemos decir


que la tarde clandestina


nos dio miedo y placer


y más miedo después






Omitamos recordar que nos buscábamos


como dos histéricas


como dos famélicas de amor


-aunque vos eras hombre


y yo no-






Veámonos


querido


preferentemente sin destino


y fundemos nuestra propia religión


despidiéndonos


con el perfume santo


de los que no quieren


hacer fila -una vez más-


en el desamor universal

Obra de Romina Cúppari

domingo 16 de mayo de 2010

Y...

Te extraña mi tarde
no yo
te extraña ese espejismo sin título
la palabra sin traducción
mi mano derecha te extraña
y mis ojos
-extrañan la mirada
de cuando me mirabas-
no yo

La luna nos extraña
no yo
el sol nos busca
la tierra espera
nuestras pisadas
hacia el remaso
de la inconsciencia
hacia el refugio
que tejieron
la noche y las palabras

La lluvia quiere tocarte
la lluvia
no yo
todas las flores
de mi vereda
te extrañan
y la taza de café
no sabe porqué
no ha de despertarte
otra vez

Te extraña mi garganta
(quiere decir que te quiere)
no yo
ni la suerte ni el destino
entienden
pero te extraña
la mañana
que es todas las mañanas
que es el mañana
que no espera nada

domingo 18 de abril de 2010

La mujer azul


Soy la mujer azul
que en la constelación mágica de enero
acunó una sonrisa
semi amarga
luego
abrazada a la ternura
plantó algunos simulacros grises
-soy azul
pero ellos han hecho de mí un sol-

Aquí en la tierra los hombres tienen
la piel multicolor
colores donde inventan límites
límites donde ensayan enemistades
enemistades donde simulan fortalezas

Soy la mujer azul
que en los puentes violetas de febrero
se besó con un mortal
inventó un planeta nuevo
y quiso enseñarle a ser Dios
(un Dios que cayó
en la profundidad oscura
de todos los cielos)

Aquí en la tierra
los hombres no quieren ser Dioses
hacen tanto ruido
se ciegan fingiendo estar heridos
se esconden siendo el perseguidor-perseguido
se intoxican religiosamente

Soy la mujer azul
en mi cama nacieron soles
que adornaron de estrellas anaranjadas
durante todos los otoños el planeta
y en mi garganta descansa
la vida eterna y la calma
aún, cuando mi Dios-mortal
abandona su propia casa

Aquí en la tierra
todos los seres se confunden
sobreviven sin necesitarlo
necesitan lo que no viven
andan acumulando instantes
encarcelando estrellas fugaces
(ellos no quieren volar…
yo creo que
lo estoy olvidando)

sábado 20 de febrero de 2010

El hombre turquesa

Cuando dormías
decías
bajo los puentes
y reclutabas delincuentes,
decías,
en la barra malherida,
"nena
el problema con los años
es que las soledades
dejan de parecerse"
después
subiste al escenario a chamuyar
acariciando una criolla
(la que supongo
no traiciona)

"Piba
no forcés la soledad"
decías
mientras bebías
con tu amiga carioca y tanguera
y bebías
con la luz de las almas
regalando una derrota
tan inmensa y mundana
que bajaría la cabeza
solo con verte pasar

"Los poetas boludos
son lo peor de las razas"
decías
y los cobardes,
decías,
no saben volar en el agua
"Te digo piba
que soy palabra y soy llanto"
pero de paso,
decías,
como si fuera poco:
"no regales los milagros
que nos están ocurriendo"

Cuando dormías
decías
bajo los puentes
de los Estados Unidos de América
yo recién amanecía
lejos de tanto calvario
en siemprelamisma Argentina
y porque soy atrevida
te digo
los puentes que te albergaron
lejanos
hoy envidiarían la noche
donde nos hemos encontrado

A NACHO WISKY

viernes 12 de febrero de 2010

AYER

                             Nuestro amor


                                                    fue un error


                                                                       de adjetivación

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